Adriano Malori es el nuevo campeón del mundo de contrarreloj individual al marcar el mejor crono, 41 minutos y 35 segundos, en la prueba disputada en un circuito de la ciudad italiana de Varese de 33,5 kilómetros. La medalla de plata fue para el alemán Patrick Gretsch, a 50 segundos y el bronce para el australiano Cameron Meyer, a un minuto y 5 segundos.
El joven transalpino voló sobre Varese y marcó las diferencias desde el primer punto cronometrado del día, en el kilómetro 8, donde aventajaba ya a Gretsch en cuatro segundos y a Cameron Meyer en nueve segundos.
Malori, quinto el año pasado en Stuttgart, culminó su progesión y se impuso con una clara diferencia a sus rivales, pues Gretsch se dejó 50 segundos con el italiano y el mayor de los Meyer perdió un minuto y cinco segundos. El vencedor dominó la carrera a su antojo, pues contó con las refencias de sus rivales.
Cameron Meyer fue el primer hombre que desde el principio dejó claro que aspiraba a una medalla, y durante mucho tiempo estuvo cerca de la meta esperando que nadie pudiera rebajar su marca. Mientras, Malori pulverizaba el conómetro marcando 10:26 en el primer punto intermedio, y, unos minutos más tarde Gretsch hizo añicos las ilusiones de oro del australiano y rebajó en 15 segundos su tiempo final.
El ruso Sokolov, que marchaba veloz a por la victoria, pasó de intentar tocar el cielo a besar el suelo en un segundo, y sufrió una espectacular caída, tras la que retornó a la competición. Ahora eran dos, Grestch y Meyer, los que sentados a pie de meta aguadaban a que el tiempo les mostrara el color de sus dos preseas. Sólo quedaban tres hombres por finalizar su actuación, y entonces Adriano Malori se convirtió en profeta en su tierra y venció en la primera prueba de unos mundiales que se disputan en su casa.
23 de setiembre de 2008